La historia se articula a través de Andrea y Camille, personajes que van atravesando las distintas épocas (eso sí, limitándose al contexto occidental) dándonos a conocer la evolución de las formas de expresar a través del movimiento, viviendo el nacimiento de los distintos tipos de baile, sus escenarios y su contexto social. Ellas representan la idea de continuidad de esa voluntad humana de expresión por el movimiento, por encima de los estilos y los cambios culturales y artísticos.
Uno de los grandes valores de una obra tan compleja visualmente como esta es el trabajo de documentación para conseguir dibujar de forma atractiva y realista movimientos, indumentarias y escenas a través de las cuales se ha expresado la danza, sus bailarines, bailarinas, coreógrafos y coreógrafas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Una labor concienzuda que lleva a cabo brillante el historietista Thomas Gilbert para ayudarnos a entrar y disfrutar de una historia tan extensa y rica.

















































